lunes, 27 de abril de 2015

Animorphs

Animorphs es una serie de libros juveniles de mediados de los 90 sobre un grupo de chicos de 13 o 14 años con la habilidad de transformarse en animales. Fueron 54 entregas de entre 150 y 170 páginas llenas de acción, terror, angustia adolescente y razas extraterrestres.

Decidí reseñar los libros que más me impactaran o atrajeran de esta serie. Fui cuidadoso con los spoilers, al menos los más importantes, así que pueden leer tranquilos.


Recuerdo haber encontrado el primer volumen en una librería de Unicenter, no sé si en inglés o en español, cuando tenía 13 años. Los conocía por la serie de Nickelodeon. Había visto algunos capítulos. Más allá de los efectos bizarros me había gustado su oscuridad, y decidí ver de qué se trataba.

Quedé fascinado en seguida. Estos libros hablaban sobre los horrores de una guerra cósmica, en la que un grupo de casi adolescentes tiene la misión de luchar por la libertad y el futuro de los seres humanos. Pero lo interesante es que la historia no estaba edulcorada o diluida como en otras series de libros juveniles, sino que el dolor, los traumas, los dilemas morales, el miedo, y las consecuencias de la deshumanización que produce la violencia estaban presentes desde el principio, volviéndose más complejos a medida que avanzan los libros.
Lo mismo pasaba con la relación entre los personajes. Lejos de la idealización y de la perfección, los romances y la amistades estaban atravesados por las consecuencias de la guerra.

Los animorphs reciben su poder del andalita agonizante Elfangor. A partir de ese momento, la tecnología andalita les permite absorber el ADN de cualquier animal que toquen y transformarse en él. Elfangor les deja la responsabilidad de detener la invasión de los yeerks: unas babosas-parásito que entran en el cerebro de las personas para controlarlas.




En su momento sólo llegué a leer hasta el libro #12, La Reacción (The Reaction), pero hace poco conseguí todos los libros de la serie, y leyéndolos ahora, puedo apreciar aún más la profundidad de la historia.

Los animorphs pasan por tremendos peligros y el miedo de ser descubiertos, no sólo mientras intentan detener a los Yeerks, sino cuando se infiltran en distintos parques y reservas para adquirir el ADN de los animales que usan para luchar.
Se trauman por el horrendo proceso de transformarse en animales y volver a su forma humana, que los perturba y les da asco, más si se trata de algún animal no muy elegante, como en el caso de los insectos. Las descripciones, en las que les aparecen ojos de mosca, o antenas de cucaracha, o en las que los huesos humanos desaparecen para ser reemplazados con exoesqueletos, son tanto desagradables como fascinantes. A esto se suman los nuevos sentidos más el instinto y la mente del animal, al que deben controlar. No es lo mismo convertirse en un depredador o en un animal de presa, por ejemplo.
Por momentos es una experiencia poderosa y transformadora, como cuando Tobías se vuelve un halcón, Rachel un oso pardo, o cualquiera de los chicos cambia a delfín. Pero a veces no les sale bien, y terminan siendo un reptil que se come a una araña, o una hormiga autómata que los hunde en un vacío borrando sus personalidades.

La mitología de la serie es compleja y tiene razas alienígenas de nombres, apariencia y características muy peculiares.
Los andalitas parecen centauros azules con antenas. Los taxxonitas, una especie de ciempiés carnívoros gigantes. Los hork-bajires, unos velociraptores herbívoros con cuchillas en cada extremidad. Y los yeerks, babosas que pueden entrar en el cerebro de otras especies y dominarlas.




Cada libro de la serie está narrado por un personaje diferente. Los animorphs no dan sus nombres completos, ni especifican el lugar donde transcurre la historia, y aclaran que algunos nombres y locaciones fueron cambiadas, como si estuvieran escribiendo para dar a conocer su historia, revelarnos la invasión de los yeerks, advertirnos de los controladores y prepararnos para resistir la invasión. Se esconden, ni siquiera hablan sobre la guerra con sus padres, ni se muestran como un grupo de amigos en la escuela, porque no saben quién es un controlador.

A medida que avanzan los libros aparecen aliados, enemigos, nuevas amenazas y razas extraterrestres. No hay que olvidar las tremendas y sangrientas batallas que atraviesan en las que, en forma de oso pardo, gorila, tigre, lobo, o cualquier otro animal, luchan contra los taxxonitas y los hork-bajires, razas que, por voluntad propia o esclavizadas, se convirtieron en fuerzas de choque controladas por parásitos yeerks.


Cada uno de los personajes tiene su historia y sus conflictos:

Jake debe lidiar con la presión de ser el líder y convivir con su hermano mayor que es un controlador, osea un humano poseído por una babosa yeerk en su cerebro.

Rachel, una chica top, rubia y fashionista, es una arriesgada guerrera que no mide las consecuencias y se vuelve adicta a la violencia.

Cassie se preocupa por contener al grupo y salvar a los animales de la extinción que la invasión de los Yeerks provocaría. Es la más humana, la más afectada cada vez que tienen que tomar una decisión difícil.

Tobías, el chico que supera el límite de dos horas transformado en un halcón, y por eso queda atrapado en esa forma, aprende a vivir como un animal salvaje, cediendo a sus instintos, pero todavía con su mente humana, sin enloquecer. Casi.

Marco empieza como el típico bromista, que niega la responsabilidad de resistir la invasión. Pero con el correr de los libros, al descubrir su vínculo con un controlador se vuelve el mejor estratega. Nota lo que los demás pasan por alto. Y a veces, ante la impulsividad de Rachel, su astucia e histrionismo los salva de revelar sus poderes.

Aximili-Esgarrouth-Isthill, o Ax, para el resto de los animorphs: un andalita de aproximadamente la misma edad que los chicos, que nos da una perspectiva extraterrestre de la guerra y nos revela el secreto de la responsabilidad de su raza en la invasión yeerk. Es muy divertido cuando se transforma en humano: se fascina con los sonidos al hablar (los Andalitas se comunican telepáticamente, al igual que los animorphs cuando están en forma animal) y enloquece con los pancitos de canela.

El principal antagonista: Visser Tres. El único yeerk que logró alojarse en el cerebro de un andalita, y tiene el poder de transformarse. Cuenta con el ADN de seres de distintos rincones del cosmos, lo que resulta en criaturas monstruosas, por momentos casi lovecraftianas, de las que los animorphs apenas logran escapar.



La serie fue escrita por K. A. Applegate, y co-escrita por su marido Michael Grant, aunque nunca es mencionado. Sólo figuraron en los agradecimientos los escritores fantasmas, o ghost writers, que escribieron varios de los libros, siguiendo detalladas indicaciones de Applegate, especie de productora ejecutiva de la serie.

Animorphs es un tremendo viaje. Espero me acompañen mientras lo recorro en este blog.


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